El lamento tendrá un fin...
Una de las razones por la
que me sentí inspirado a componer los "Lamentos" es porque creo que,
algún día, las lágrimas dejaran de existir. Como también el mal, y
las tinieblas. Pensar de otra manera me sumergiría en un fatalismo
inconsolable. Esa es la razón de existir de mis lamentos. Es un
clamor por un estado presente, que de seguro en el futuro cambiará. El lamento
es por todos los que viven en la desesperanza y en un
gris paraje que no les deja ver los colores
del privilegio de vivir en este mundo. No percibir la belleza de
nuestra existencia, es dado por muchas razones, pero creo que las causas
más nocivas estriban en la materialización de
un entorno sumido en el consumismo y la falta de espiritualidad. De alguna
manera el arte nos rescata de este estado. Al dejar que de alguna
manera
la sensibilidad re-moldee nuestra percepción del
mundo. Sensibilizarse o hacerse más sensible al arte y
acercarnos a los sentimientos nunca ha sido sinónimo de debilidad.
Ser sensible a los sentimientos, nos convierte en personalidades
más fuertes interiormente. Esa es la razón
de existir de mi primera serie de piezas musicales que llamé "Lamentos".
La serie de lamentos ya
tiene más de 10 años de haber sido compuestos. Les titulé Lamentos, pues fueron
pensados para que acompañara la serie de pinturas: "Lamentaciones de
Abisay". Pero como todo proyecto, hice reajustes de las series; alargué la
serie Imposibilitados (que aún continuo desarrollando), adicionando la reciente
serie: Brumas, que no es más que la continuación de la serie: Rito Gular
(2002). Para no cansarlos con tantas clasificaciones y estructuras formales de
mi obra, que no son más que mis guías mentales para desarrollar mi trabajo sin
perderme. Todas estas series realmente quedan dentro de la serie o
época: Lamentaciones de Abisay. Que dará paso a mi próxima futura
serie: El Génesis (que está en proceso de gestación).
Bueno, volviendo a
los lamentos, Esta serie consta de 10 lamentos para orquesta, y que estoy
preparando para montar en instalaciones que haré con mis pinturas y mi
música próximamente. Dando culminación a una idea que está dentro de la esencia
de mi arte, o al menos era una de las metas a lograr.
El colocar mi música
dentro de mis pinturas, dará forma a mi idea del arte conjugado o una simbiosis de mis artes. Mi impulso Sinestésico
por reproducir mis pinturas en música, cosa que siempre me atrajo de artistas
como Kandinsky, fue una idea que por mucho tiempo fue un sueño difícil de
lograr.
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| Cronica de un dolor infinito No.1 (2011) Serie: Imposibilitados Abisay Puentes |
Tuve que luchar contra
muchos prejuicios y tapujos de otros y de mi mismo, tales como: La música hecha en PC no es música. No
hay nada más falso, aprender a hacer sonar una computadora, requiere de
conocimientos técnicos bien profundos; conocimientos tanto musicales como del software
que usas.
Uno de los prejuicios que más me marcaron fue este: Si la música no tiene partitura, es un
jueguito de computadora y nada más. Esta idea me obligó a estudiar y
profundizar en la teoría de la composición. Y aun que quiero aprender mucho más
de lo que he logrado, esta idea me ayudo a adquirir conocimientos que hasta ese
momento o en otras circunstancias nunca me hubiera sentido inclinado a buscar.
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| FL Studio es una excelente herramienta de composición. |
La idea que más me hacía dudar si hacerle música a mi obra pictórica o no era: La subjetividad en la unión de estas dos
artes. Pero, algo que he aprendido en todo este tiempo es que el arte está
plagado de subjetividad, porque está fuera de una racionalidad estrecha. Se
mueve dentro de una estructura de pensamiento muy lejana a la lógica académica.
Su tendencia a ser poéticamente expresiva, le hace quedar alejada de la prosa académica.
En ese sentido, tiendo a rechazar todo intento de arte que se quede
estrechamente apegado a la lógica de la academia. Recuerdo a un triste personaje
que vive allá en mi entrañable Habana, que en las exposiciones se rodeaba de
sus estudiantes, para pasar frente a cada uno de los cuadros de la exposición y
hacer una minuciosa critica de cada cuadro. Por supuesto que toda su crítica
era basada en el conocimiento que tiene de la academia. No creo en la crítica,
sobre todo, si es calificadora. Los espíritus que movidos inquietamente por sus
instintos creadores, tienen características tan peculiares y propiamente exclusivas
que calificarles de bueno o malo, de bien o mal, es como discriminar unos a
otros por el tipo de de pelo que posee o por el movimiento de las huellas de
sus dedos. Por ello, no califico ni censuro ningún sincero intento de hacer
arte. Si pienso que es imperdonable un arte vano e hipócrita. El arte que sea hecho
por y para una demostración vana de estatus o nivel, queda descalificado por el
mismo arte. Al hacer esto se rebajó el estatus del mismo arte al dejarlo
flotando sobre el charco mohoso de la banalidad humana. En cambio, un arte que
exprese los sentimientos más sinceros, será amado y exaltado por las eras
postreras.
Sin más les dejo
una muestra de un vídeo realizado por mí con el
Lamento No.3, disfrútenlo.
Si mi arte le ha servido
de inspiración en algo, comparta mi vídeo, tal
vez pueda ayudar a otros también.




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